Esta obra de arte es un recuerdo de los momentos más preciados del verano: días de descanso con el tierno calor del sol, la caricia de una brisa cálida y la perezosa tranquilidad que define el verano.
En esta obra la artista ha querido captar la esencia de la flânerie. La composición abstracta, con sus juegos de luces y sombras y sus fluidas capas de color, invita al espectador a dejarse llevar por un estado de apacible ocio. Cada elemento, desde la silueta alargada de la figura hasta la delicada flor dorada, cuenta una historia de largas tardes.
• Marco no incluido.











